Tras la muerte ayer del ultra del Deportivo de la Coruña, "Jimmy" Romero Taboada, en la pelea que enfrentó a Frente Atlético con Riazor Blues, Bukaneros y Alkor Hooligans, entendí el peligro que corre el fútbol español si no elimina a estos grupos ultras de sus estadios. Es triste que haya sido consciente por culpa de un asesinato y no antes, pero he de reconocer que no preví este suceso.